Alan Stivelman

Nació en los ochentas, en el año del Tigre, en la bulliciosa ciudad de Buenos Aires. Le dijeron que tuvo decenas de vidas en la Tierra y espera que esta sea su última encarnación, sí lo es, quiere decir que hizo un buen trabajo. No le interesa saber cuál será su devenir pero quiere estar seguro de su presente, siente que está ligado al arte, a la transformación de la consciencia y a la del resto de los mortales. Quiere vivir del cine, generando contenidos de calidad y siempre apostando a la innovación en nuevas formas de comunicación.

Le interesa aplicar el uso de la tecnología en el cine, por eso en cada proyecto en el que se embarca se detengo a pensar que herramientas tecnológicas pueden ayudar a la producción y distribución de la película. El cine como lo concibieron los padres del séptimo arte está en vísperas de una transformación, no sabemuy bien hacia donde irá a parar pero le interesa pensar que está aportando un granito de arena al cine del futuro: más democrático, plural y expansivo a base de buenas ideas y tecnología.

HUMANO es su ópera prima. Espera que a partir de esta película se abra un camino de muchas más películas. Tiene escrito un largometraje de ficción acerca de una bailarina de rikudim de sesenta y cinco años que desea quedar embarazada y criar su primer hijo. Además dos largometrajes documentales que continúan la temática de HUMANO.